Experiencia de Biogas en la Diócesis de Jujuy
Continuamos compartiendo la experiencia del Proyecto de Biogás de la Diócesis de Jujuy,
de la mano de sus protagonistas y hacedores: Lourdes Alfaro,
Vicky Zárate, Martín Arjona, Marcia Mariscal, Agustina Reynaldez y Elizabeth Flores.
¿Cómo surgió el proyecto?
Las primeras ideas del Proyecto de Biogás fueron surgiendo en el año 2020, antes de la pandemia, preocupados por ver de qué manera podíamos comenzar a vivir la conversión ecológica a través de acciones para el cuidado del ambiente. En abril de ese año se dictaba un curso de biogás de la Fundación “Energizar”, decidimos anotarnos y logramos cursar durante el aislamiento vía online. Como todo comienzo costó pero logramos aprender en la marcha.
¿Qué los motivó? ¿Cómo se financió el inicio del proyecto?
Con mucha alegría a finales del año 2021 recibimos fondos de la Colecta Anual de Cáritas Argentina, y se decidió priorizar la financiación del “Proyecto de Biogás” de la Diócesis de Jujuy que tiene sus bases en la Ecología Integral. Es importante destacar que todos los donantes que colaboran durante cada Colecta Anual de Cáritas en todo el país confían en los proyectos que surgen en las Cáritas Diocesanas y Parroquiales, es decir, confían en el transparente y comunitario destino que tienen los fondos.
Haciendo memoria de los años transitados, ¿Cuáles fueron los momentos más importantes o primeros pasos que dieron como comunidad?
Luego de capacitarnos, comenzamos a hacer las primeras “pruebas de batch” (en botellas plásticas pero sin válvulas) el 28 de enero de 2022, inicialmente con estiércol de caballo y agua de lluvia, cuyos resultados fueron buenos. Esto nos motivó a seguir impulsando el proyecto, siempre con dudas que genera el desafío de lo nuevo y a la vez con entusiasmo, caminamos con fe y muchas expectativas.
¿Dónde funciona el biodigestor? Es decir, en ¿Qué comunidad se encuentra instalado?
En la Parroquia “San Pedro de Rio Negro” a cargo del Párroco Presbítero Daniel Baca, presentamos el proyecto y recibimos rápidamente una respuesta positiva y autorización para poder ponerlo en marcha. Se instaló el biodigestor en la “Capilla Nuestra Señora de Río Blanco” ubicada a 65 km de San Salvador de Jujuy. Se eligió este lugar por las características de su clima ya que es una zona cálida. Y principalmente respondiendo a la necesidad y preocupación de la comunidad por mejorar su método de cocción de leña con el que preparan diariamente alimentos para varias familias que asisten al comedor.
¿Cómo funciona el biodigestor? ¿Cuál es el procedimiento?
En la actualidad se cuenta con un equipo que produce 3 horas de biogás por día. Para producir esa cantidad de energía renovable se utiliza los desperdicios orgánicos como cáscaras de verduras y/o frutas que se generan a la hora de preparar alimentos, consecuentemente esta práctica reduce la cantidad de residuos que cotidianamente descartamos para que retire el sistema de recolección de basura.
Por día se utiliza entre 7 o 10 kilos de este residuo orgánico que se deposita en el equipo al que llamamos “chancha o biodigestor” y por medio de la fermentación anaeróbica se produce, en mayor cantidad gas metano, y otros gases en pequeñas cantidades. El metano se utiliza para generar la llama y se manipula para la cocción de alimentos para 80 personas.
También se genera “biol”, que es un abono líquido que resulta del proceso de fermentación y descomposición de los materiales orgánicos, el cual se utiliza para el regado de las plantas del predio parroquial, entre ellas varios frutales.
En la actualidad, ¿Quiénes llevan adelante el proyecto?
El proyecto hoy en día es sostenido y desarrollado por las mujeres miembros de la comunidad que diariamente cocinan y cuidan con tanto amor su labor caritativa, ofreciendo alimentos a quienes asisten al Centro de Encuentro y Cuidado Comunitario.
¿Desde qué perspectiva entienden y sienten que contribuyen comunitariamente al Cuidado de la Casa Común?
Este proyecto surge por la necesidad de reducir la huella de carbono, se caracteriza por producir energía renovable, satisfacer las necesidades de la comunidad, evangelizar por medio de la Ecología Integral y brindar educación ambiental.
Les pedimos que nos compartan un mensaje para las comunidades que se sienten llamadas a transitar la conversión ecológica…
Les decimos que se animen a soñar o imaginar una acción que les gustaría llevar adelante para poner en práctica el Cuidado de la Casa Común. Y desde esa idea inicial, comenzar a buscar compañeros de camino que pueden ser amigos, vecinos, miembros de tu comunidad, y juntos pueden iniciar un aporte muy importante para cuidar nuestra Casa Común. Como nos dice el Papa Francisco “Nadie se salva solo”, ayudemos a reducir la huella ecológica.
Por Martín Arjona
Mesa de Ecología Integral



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