¿SABÍAS QUÉ? Fuegos que destruyen, voluntarios que edifican

 



¿SABÍAS QUÉ?  

Fuegos que destruyen, voluntarios que edifican


Emergencias Ígneas: aumento de la frecuencia e intensidad en nuestro país

De acuerdo a lo señalado en el informe de evaluación sobre incendios forestales del año 2023, elaborado por el subprograma Ecología del Fuego de la Dirección de Lucha Contra Incendios Forestales y Emergencias (DLIFyE), el estudio del régimen del fuego es fundamental para caracterizar su recurrencia y función en cada ambiente; y así determinar su manejo y aplicación como herramienta, como es el caso de las quemas prescriptas, identificando los ecosistemas más sensibles que deberían tratarse con especial atención, como lo son las zonas de humedales.

Los incendios se originan por causas naturales o antrópicas, pudiendo en el segundo caso ser accidentales o intencionales. Asimismo, destacan el rol ecológico que cumple el fuego en varias de las áreas protegidas, como parte de la dinámica de sus ecosistemas.

En los últimos años se ha observado en algunas áreas protegidas, particularmente las ubicadas en las regiones NEA (Noreste argentino) y Centro (provincia de Córdoba) una mayor recurrencia de emergencias ígneas; además, se registró que estos incendios están ocurriendo con mayor frecuencia y mayor intensidad y en temporadas no habituales para cada región. En definitiva: las temporadas de incendios se están extendiendo y superponiendo, con los desafíos que esto conlleva para la gestión integral de los recursos disponibles, en un escenario de simultaneidad y gran dispersión geográfica.

Cáritas y el abordaje de las Emergencias

MAGRE es la sigla que utiliza Cáritas de la región Latinoamericana y el Caribe para definir Medio Ambiente, Gestión de Riesgos en las Emergencias. Definimos la “Emergencia” como una alteración o daño de diverso tipo (a la salud, los bienes, el medio ambiente, etc.) que demanda respuesta inmediata de la comunidad afectada, causados por sucesos naturales, generados por la actividad humana o por la combinación de ambos.

En las situaciones que generan las emergencias, la tarea se torna crítica y compleja. Entendiendo que las acciones durante las emergencias son fundamentales, trabajamos con los equipos de las Cáritas diocesanas y regionales para organizar y agilizar los sistemas de respuesta y los protocolos que articulan los esfuerzos nacionales, diocesanos, parroquiales y comunitarios.

La misión de los Equipos MAGRE en todos los planos de Cáritas Argentina (parroquial, diocesano, regional y nacional) es Animar, Promover y Organizar las comunidades para que asuman con responsabilidad la atención de las Emergencias, a través de la coordinación y organización de las iniciativas de los hombres y mujeres de buena voluntad que ante situaciones de peligro y catástrofe se sienten llamados a colaborar, ofreciendo su tiempo y habilidades para hacer frente a la emergencia. 

Los Equipos MAGRE, insertos en las comunidades, tienen como principal objetivo organizar la ayuda que se ofrecerá a las familias y personas damnificadas para que sea una ayuda concreta y que responda a las necesidades reales, se lleva a cabo en el momento adecuado, en cantidad suficiente, y dando una atención especial a los más afectados.

Es estar presente con cercanía, fraternidad y disponibilidad en aquellas situaciones que están demandando una respuesta inmediata y directa, ejerciendo una efectiva opción para los pobres y los excluidos.

Toda catástrofe crea situaciones de necesidad que constituyen un desafío y un llamado que la Iglesia, como comunidad de amor, no puede ignorar. La iglesia continúa la misión de Jesús, como signo, anticipo y germen del reino de Dios que ya está en medio nuestro.

Cada emergencia nos interpela, deseamos construir intervenciones de formas adaptadas al tiempo y las circunstancias, para lograr el desarrollo de la persona y la comunidad.

Para realizar un abordaje integral de las Emergencias, Cáritas Argentina, desarrolla su servicio en 3 ETAPAS:

 ANTES: Es el momento de la planificación, trabajo de mitigación y de prevención.

Es la fase previa a la ocurrencia del evento, en la cual se busca planificar, definir y articular una serie de medidas con el objeto de prevenir, mitigar y / o reducir al mínimo las pérdidas materiales y humanas.

DURANTE: Es el momento de la respuesta desde la acción directa y la ayuda inmediata o asistencial.

Es el tiempo de las respuestas organizadas y planificadas, es decir una asistencia promocional, aquí se trabaja en la ayuda directa, teniendo como opción a las familias más pobres entre los pobres. En esta fase ejecutamos acciones con el fin de disminuir el sufrimiento de las personas debido a las pérdidas materiales y humanas. 

DESPUÉS: Es el momento de la rehabilitación y la reconstrucción.
Es el tiempo de la Promoción Humana: ayudar a los hermanos golpeados por la emergencia, a levantarse, a valerse por sí mismos, es decir, debemos ser transmisores de esperanza. Para esta etapa, la gestión de los recursos es muy importante, como así también la organización y el acompañamiento.

El trabajo está dirigido a llegar a una situación mejor que la anterior, para disminuir la vulnerabilidad ante próximos sucesos, procurando incidir en la toma de conciencia, para un trabajo de mitigación.  

 

Testimonio de María Eugenia Salgado Salomón. Ing

Cáritas puede acompañar todo el proceso, el antes, el durante y el después. Obviamente en el antes es la preparación, es conocer las instituciones, conocer los sitios donde pueda haber posibles evacuados, el dónde está la gente, saber con quién contamos. 


Cáritas en el durante jamás va a ser un brigadista, de ninguna manera va a reemplazar a un bombero a un brigadista, pero sí puede ser profeta en el durante y también puede hacer todo lo que es soporte, ya sea lo que nos ha pasado a nosotros aquí en la Prelatura de Esquel, ayudar en el funcionamiento de que los brigadistas tengan para comer, las veces que los fuegos han sido de interfase, ayudar a los evacuados, ayudar en la comida, en conseguir lo mínimo, agua, fruta para la gente que está combatiendo. preparar lugares donde los brigadistas y la gente que está combatiendo tenga un lugar cómodo y saludable para descansar, porque mucho pasa que la gente que viene a combatir, obviamente deja su casa, se traslada gente de un lado a otro y por supuesto no hay lo mínimo para que esas personas tengan un lugar calentito, una comida calentita, un lugar cómodo para descansar, el combate a incendios es muy desgastante físicamente, entonces por supuesto contar con un sitio agradable es súper importante para que el brigadista pueda combatir mucho mejor. Y después por supuesto en el Durante también la profecía, el denunciar sobre todo porque aquí en Chubut el 98% de los incendios son antrópicos, eso significa que la mano del hombre está metida y la mayoría de las veces son intereses económicos contrarios a la casa común. Entonces el poder pararnos y decir “está pasando esto e intentar ser escuchados y ser la voz de la Madre Tierra, pues eso es una tarea muy importante”. En el antes, por supuesto, la prevención, el conocimiento, la preparación.

Y en él después, que es quizás lo más trabajoso, es la reconstrucción. Cuando son incendios forestales puramente, es decir, que solo se queman bosques o masas arbóreas, ya sean plantaciones y demás, a veces se puede reconstruir, a veces no. Cuando es de interfase, probablemente también tengamos que trabajar con aquellas comunidades que perdieron sus hogares, qué es lo que nos pasó a nosotros con el incendio de Puelo. Nosotros tuvimos que reconstruir refugios, llevar agua a las casas, ropa, documentos, un montón de tareas, porque, por supuesto, la gente pierde todo.


Hablamos de un incendio de bosque, propiamente dicho, es decir, un incendio forestal, sin poblaciones o sin afectaciones de personas, donde lo único que se pierde es bosque (A veces se dice que lo único que se pierde es bosque) sin entender la cantidad de cosas que perdemos como sociedad cuando perdemos masa de bosque.
Muchas veces se puede volver a empezar, para eso hay que tener un conocimiento, por eso decía en el antes conocer nuestros recursos, conocer cómo son nuestras cosas, porque las masas se deben reemplazar por lo que había. Entonces, es importante conocer cuál era.

Por supuesto, es extremadamente difícil rehabilitar un bosque con todos sus servicios ecosistémicos como estaban antes de empezar, porque, obviamente, la diversidad, los animales, las plantas, los microorganismos que existían en ese ecosistema, es muy difícil de reconstruir. Pero uno tiene que saber qué es lo que había para poderlo rehacer.


Cuando el incendio es antrópico, generalmente se restaura, es decir, se vuelven a poner plantas de las mismas especies que había antes del incendio. Cuando el incendio es natural, generalmente no se hace nada. Los incendios naturales en nuestro país son los menos, hay algunos lugares que se queman, pero son los menos, son menos del 1,5% de todos los incendios del país, que son producidos por lugares donde están adaptados al fuego y el bosque se regenera solo.
El problema son todos los demás. Ahí, por supuesto, hay que esperar que todas las obras de tarea estén concluidas, o sea, que realmente esté extinguido el fuego, y que no haya peligro alguno.
Hay que esperar el proceso de enfriamiento del suelo y hay que prepararse para la restauración.

¿Cuáles son los problemas de la restauración?


Hay un detalle importante, para restaurar yo tengo que tener plantas, que es lo primero que uno restaura para que vuelvan las plantas, los insectos, para que vuelvan las especies acompañantes, los animales. Y eso normalmente, el mayor cuello de botella es lo caro que resulta, es carísimo restaurar sitios porque hay que hacerlo a mano, hay que ir caminando normalmente hasta las zonas donde se produjo el incendio y, por supuesto, tenés que tener plantas, o sea, alguien tiene que producir esas plantas, que normalmente no es tan común, sobre todo si estamos hablando de masas forestales nativas.
Cuando son exóticas a veces tenés más posibilidades, pero cuando es nativo hay muy pocas plantas. Entonces, bueno, esa es la limitante.


¿Qué podemos hacer como Cáritas?


Bueno, primero que todo, saber, acompañar, trabajar, por ejemplo, con escuelas, para que los chicos aprendan a producir plantines, el tema es que la producción de plantines puede llevar entre 2 y 4 años, o sea, que nosotros tuvimos un incendio y recién a los 4 años tendríamos plantas que podríamos producir.

No remover la madera, sí, asegurarnos de que no se saquen, si quedaron palos en pie, porque eso todavía sostiene un poco los suelos, que es el problema más importante que hay una vez que pasó el incendio, que es la remoción en masa, es decir, que el suelo por efecto de las lluvias posteriores se caiga, y bueno, ese es uno de los problemas, y después podemos hacer plantaciones simbólicas, obviamente cuando hablamos de miles y miles de hectáreas, vos pensás que una hectárea tiene que tener mínimo, 500 árboles por hectárea, ese es como el mínimo que se pone, pensar la cantidad de plantines que uno necesita, si un incendio normalmente, como el último que tuvimos aquí el año pasado, que afectó viviendas y demás, se quemaron casi 8000 hectáreas, saca la cuenta de la cantidad de plantas que necesitamos para restaurar ese sitio, entonces bueno, hay que ayudar un poco a la naturaleza, la naturaleza hace su parte, pero obviamente el proceso natural es muchísimo más largo que lo que nosotros mismos podemos ver. 

Entonces, ahí está un poco el acompañamiento para poder llevar adelante toda esa tarea.





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