Sección En FOCO: “Adviento: cuando la esperanza brota incluso de la tierra herida”.
💫 “Adviento: cuando la esperanza brota incluso de la tierra herida”
El Papa Francisco, también nos
invita a comprender que la ecología integral “es inseparable de la noción
del bien común", porque necesita entenderse de manera concreta, es
decir, en el contexto que hoy transitamos: “En las condiciones actuales de la
sociedad mundial, donde hay tantas inequidades y cada vez son más las personas
descartables, privadas de derechos humanos básicos, el principio del bien
común se convierte inmediatamente, como lógica e ineludible consecuencia, en
un llamado a la solidaridad y en una opción preferencial por los más pobres. La
noción de bien común incorpora también a las generaciones futuras. Las
crisis económicas internacionales han mostrado con crudeza los efectos dañinos
que trae aparejado el desconocimiento de un destino común, del cual no pueden
ser excluidos quienes vienen detrás de nosotros. Ya no puede hablarse de
desarrollo sostenible sin una solidaridad intergeneracional”. (Cf. LS 158 y
159)
En este Tiempo de Adviento es
necesario detenernos a reflexionar sobre las realidades difíciles del mundo: la
pobreza y la desigualdad, la inseguridad alimentaria, la violencia y las
guerras, las migraciones, el cambio climático.
- ¿Cómo podemos equilibrar nuestras necesidades y
deseos personales con el imperativo moral de cuidar a los necesitados y
proteger la creación?
- ¿De qué manera nuestras acciones cotidianas
reflejan un compromiso con la preservación del ambiente como un acto de
solidaridad hacia los más vulnerables?
- ¿Qué acciones podemos emprender para acompañar a
los hermanos que sufren hambre, soledad, necesidad de refugio y brindarles
esperanza?
- ¿Qué responsabilidades compartidas deberíamos
reconocer entre la comunidad de fe y la sociedad en general para abordar
el calentamiento global de manera más efectiva?
La conexión entre el Adviento y
estos desafíos globales radica en la llamada a la acción. La fe nos llama a ser
buenos administradores de la Tierra, a trabajar juntos para preservar este
hogar que compartimos y cuidar de quienes sufren las consecuencias del cambio
climático de manera desproporcionada.
En este tiempo de Adviento, que
nuestra alegría se traduzca en acciones concretas que traigan esperanza y
alivio a aquellos que más lo necesitan, comprometiéndonos a ser agentes de
cambio: trabajando para cuidar a los hermanos descartados y empobrecidos y para
proteger nuestra Casa Común, la Tierra.

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